“El principio de presunción de inocencia, establece el Artículo 20 constitucional, es el derecho «de toda persona imputada» «a que se presuma su inocencia mientras no se declara su responsabilidad mediante sentencia emitida por el juez». Sencillo y hasta aburrido, ¿verdad? Pero plasmarlo en la Constitución es una cosa y otra conseguir que los ciudadanos lo incorporemos a nuestro acervo de valores cívicos —indispensable para convivir en paz y para una calidad de vida digna.”