“Imaginemos, en México, una política de Estado para que las redacciones reflejen la diversidad social. Que mujeres, miembros de la comunidad LGTTBI, mazahuas, mayos, rarámuris, zapotecos, ñähñu o personas con discapacidad tuvieran en las redacciones una presencia, una voz proporcional a la que tienen en la sociedad”