“Al seguir la reacción de los medios noticiosos ante la infidencia de Laura Barranco a Carmen Aristegui, el viernes [junio 8, 2012], sobre Carlos Loret de Mola y los supuestos convenios aviesos de Televisa con Enrique Peña Nieto, me vuelve la certeza de que el periodismo en los medios de comunicación industriales está mutando hacia lo que denomino su «twittización»: basta con que una versión circule para que sea tomada como cierta, no solo por el público, sino por los periodistas; un «twitt» que es concisa verdad.”