“«Ojalá la pena de muerte estuviera al fin abolida y por medio del régimen penitenciario pudiéramos aspirar a la redención del delincuente. Pero mientras esto no sea tenemos […] que pedir que las leyes se cumplan para impedir que el crimen se propague y se aliente por medio de la impunidad».
Con variantes según el caso, en 2012 esta frase podría atribuirse al presidente Felipe Calderón; los precandidatos a gobernar el Distrito Federal, Isabel Miranda de Wallace y Miguel Ángel Mancera; al Partido Verde Ecologista de México o al líder de pepenadores Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, así como a varios periodistas y medios.”