“«[…] nada es más emocionante, moralmente enaltecedor, fructífero y satisfactorio que contar lo mejor posible la historia de una persona inocente atrapada en las fauces de un sistema penal», nos recuerda a los periodistas el abogado Roberto Hernández, director de Presunto culpable, en un texto de significación especial por varias razones.
Para mí la tiene no solo por su contundencia, sino porque es parte de la frase con la que Roberto concluye la Presentación de No más «pagadores».[…]”