“Los periodistas investigativos hemos ido convirtiéndonos en una suerte de hechiceros. Nunca lo sentí tanto como ahora que, por iniciativa de Dinora González Solís y Jorge Pérez Arellano, me vi ante un grupo de colegas duranguenses revelándoles en dos sesiones vespertinas, casi de forma subrepticia, método y técnica periodística, artes e ingredientes para sacarle al caldero humeante una buena historia.”