“Justo en nuestra conversación cité el Informe del Foro Austin 2010, concluyendo que las anacrónicas agendas, enfoques y narrativas del viejo periodismo policial y judicial no sirven en absoluto para informar a la sociedad sobre el crimen; que la decrépita «nota roja» debe morir de una vez, abriendo paso a una profesionalización que nos convierta a los periodistas en agentes proactivos hacia la liberación del espacio público.
Y ahora insisto: ¡Matémosla!”