Es un suceso doloroso la detención de Alejandro Suverza el 2 de abril en el aeropuerto de la Ciudad de México, y su encierro en el Reclusorio Sur por el delito de «operación con recursos de procedencia ilícita» -según la Secretaría de Seguridad Pública, SSP, llevaba con artificio USD57,200, pretendiendo viajar a Cali.
Pero también es un caso paradigmático para los periodistas. Está dándonos -o debiera-cuando menos diez lecciones tan potentes que podrían transformar para siempre nuestro ejercicio profesional