Juan José Arreola conocía los senderos ocultos del gesto y la palabra, acaso por ello delegó en los jóvenes la creación de una nueva literatura mexicana y, según dijo, para facilitar dicha misión “les cuento todos los días lo que aprendí en las pocas horas en que mi boca estuvo gobernada por el otro. Lo que oí, un solo instante a través de la zarza ardiente”.
En esta emisión de De Otros Diluvios nos acercamos a la obra del maestro juglar Arreola.